BAMBAMARCA: CONSTRUCCIÓN DE LA RED EDUCATIVA EL TUCO PERMANECE PARALIZADA DESDE HACE MÁS DE UNA DÉCADA

Cinco instituciones educativas del nivel primario, ubicadas en los caseríos El Tuco, Tuco Bajo, Nueva Esperanza, La Ramada y Santa Rosa, en la provincia de Hualgayoc, continúan sin infraestructura propia tras más de diez años de paralización del proyecto que debía dotarlas de modernos ambientes escolares. Actualmente, docentes y estudiantes desarrollan sus actividades en viviendas alquiladas y locales comunales, en condiciones consideradas precarias.
El proyecto, denominado “Mejoramiento del Servicio Educativo de la Red Educativa El Tuco”, fue impulsado en 2014 por el Gobierno Regional de Cajamarca con un presupuesto inicial de 17 millones de soles. Desde entonces, diversas empresas han obtenido la buena pro; sin embargo, la obra ha sido abandonada en reiteradas ocasiones sin llegar a su culminación.
En 2021, el consorcio Covicsa recibió el terreno para ejecutar la nueva infraestructura de las cinco instituciones educativas. El plazo estimado de ejecución era de 180 días calendario. No obstante, la obra quedó inconclusa con un avance físico aproximado del 25 % y una inversión cercana a los 5 millones de soles, en medio de cuestionamientos e irregularidades administrativas.
Posteriormente, en 2025, el Consorcio Caxamarca obtuvo la buena pro para la elaboración de los expedientes de saldo de obra, paso necesario para retomar la construcción. Sin embargo, la documentación requerida no fue remitida oportunamente a la Sub Región de Chota, entidad encargada de continuar con el proceso. Ante esta situación, la empresa se retiró y, hasta la fecha, no se ha concluido el nuevo estudio técnico indispensable para convocar a licitación pública y ejecutar el presupuesto restante, que asciende a 12 millones de soles.
La población y el comité de gestión esperaban que en mayo de 2025 se firmara el contrato para reiniciar los trabajos, pero los retrasos persisten. Mientras tanto, docentes, padres de familia y estudiantes exigen a las autoridades regionales priorizar la culminación del proyecto y garantizar condiciones dignas y seguras para el aprendizaje.
“Estamos esperando la documentación física del GORE para que continúe el proceso. Los ambientes son muy precarios; han pasado más de diez años y cientos de estudiantes siguen afectados. Continuamos alquilando casas e incluso utilizando viviendas ronderas para que los niños puedan estudiar”, manifestó el profesor Benigno Edquén Díaz, presidente del Comité de Gestión de la Red Educativa El Tuco.
La situación contrasta con las expectativas generadas en 2014, cuando se anunció la ejecución del proyecto como una solución definitiva a la falta de infraestructura. Doce años después, varios de los estudiantes que aparecieron en los primeros anuncios institucionales ya son adultos, mientras que las nuevas generaciones siguen esperando aulas adecuadas.
De acuerdo con información de la Subgerencia del Observatorio Anticorrupción de la Contraloría General de la República, Cajamarca figura entre las regiones con mayores pérdidas económicas por actos de corrupción a nivel nacional, superando los mil millones de soles en perjuicio al Estado.
Frente a este panorama, la comunidad educativa de El Tuco demanda una intervención inmediata de las autoridades competentes para garantizar la culminación de la obra y asegurar el derecho a una educación de calidad para los niños y niñas de la zona rural de Bambamarca.